Las raices

¿Que mejor manera de celebrar los 14 años, y así todos, uno tras otro, tocando en el sitio que nos vio nacer?
Quizá se le pueda llamar nuestra cuna, no lo se. Pero año tras año, el bolo de las fiestas en Majadahonda, se hace indispensable. Tras el de este año, un miembro de SDR escribió lo siguiente:

7:10 de la mañana

Quizá ahora debería estar durmiendo, pero es que no puedo. Bueno, en realidad si que puedo, pero no quiero… no quiero, porque lo que me apetece es escribir este correo contando lo que me ha parecido la actuación de hoy de Majadahonda. Para mi…

Para mi hoy hemos sido Samba Da Rua… un grupo que nació en la calle, que toca en la calle y que se come la calle. La formación ha sido bastante suicida, pero quizá de eso vaya la vida no? Tengo claro que de eso vamos nosotros y seguimos caminando hacia delante.

Y es que en realidad en estos bolos son en los que mas se aprende. En los que mas cagadas tenemos, pero es la energía que emana la que te levanta del suelo y PUM ya estas otra vez arriba, no hay errores solo tropiezos, la locomotora te arrastra y no puedes parar. Así hemos tocado un año mas.

Viejas caras que ya saben quienes somos, pero que encuentran la linea de zurdos tercera con las tres chicas que lo dán todo. Que ven como en el zurdo está la marcación potente, clavad, contundente, segura de míticos como Wisconsin y Bellido entre otros. Cajas variopintas de ayer y de hoy, con Bartolo y Seldom dándolo todo. Las endiabladas timbas, agogos que se la juegan a todo o nada, shaker marcando constante la base aguda sobre la que todo se apoya y un tamborín único con esa Marta que le da igual…. se lo traga, digo se lo come, digo…

Vivencias como las del niño en silla de ruedas, completamente retorcido como un alambre pero con la sonrisa desencajada. Esos dos padres de mas de 50 años a su lado diciendo – No, es que no nos podemos ir porque el no se quiere ir – pero si no podia ni emitir un sonido, pero ellos se entendían – el quiere oiros tocar otra vez. Y ahí tenemos la foto, todos alrededor de una persona que vibra todo su cuerpo literalmente porque no puede controlar su sistema nervioso, porque quizá nuestra vibración le llega muy dentro, mas allá de donde sus limitaciones le limitan. Es ahi cuando piensas…. joder, ¿pero que estamos haciendo?

Gracias a Poto por haber movido el bolo desde el principio, a Akilino por habernos dirigido y a Raquela también, pero en realidad gracias a todos por haber ayudado a que tras 14 años sigamos asistiendo al lugar que nos vio nacer. Es cierto que todo ha cambiado mucho, de hecho las fiestas de ahora en Majadahonda no son, ni tan siquiera se parecen un poco a aquellas del 11S 2001. Ahora son mejores, mejores porque como habéis podido ver hasta las 7 de la mañana tenemos un parque repleto de conciertos, de eventos alternativos de un 15M que sigue apoyando. Tenemos calles donde podemos tocar sin problema alguno hasta muy entrada la madrugada. Tenemos mas libertad porque la hemos ganado, porque la hemos luchado y creerme que esto es tan cierto como que hace 14 años…. todo era muy DISTINTO.

Para mi, es así como se hacen las cosas. Sin querer queriendo. Espontaneo, cuando menos se lo espera uno, cuando no dabas ni un duro… pero crees y estas ahi, otra vez mas… nunca falla.

Yo, desde muy dentro, desde lo mas grande que tengo dentro y a la vez siendo tan pequeño, tengo que decir que GRACIAS. Porque para mi, estar aquí, no es una cosa trivial, no es un suma y sigue. Lo es todo, son todas las respuestas a quien me pregunta que que es SDR, que por que me gusta tanto.
Es un volver a las raíces otra vez, y yo creo que las raíces son esa cosa que nunca se ha de olvidar. Porque siempre digo, que es lo que nos agarra al suelo…

Buenas noches samberitos, Majadahonda duerme tranquila, aunque por algunas calles todavía vibra nuestro ritmo.

SDR @ Dublin

Como bien dice el titulo, Samba Da Rua estuvo en Dublin, en agosto, participando en el Festival Of World Cultures 2008.
Podeis encontrar muchos videos en Youtube, con fragementos de nuestra actuación, pero como ya dijo alguien. En este video no se verá la música en directo del grupo, al menos no será el motivo principal. Preferimos mostrar la imagen del grupo entre bastidores, la vida que nos rodea entre una actuación y otra, con esa alegria, con esas ganas… será mas bien la vida que desprende esta familia, cuando toca musica y cuando la crea.
Disfrutarlo –>

Gracias a todos, en especial a los que sacaron los videos, uno tras otros, con sus camaras de fotos, lo mismo para los fotografos y por supuesto una mención muy especial a los gaiteros O’neill Pipe Band from Monogan… sin su interés habria sido imposible semejante azaña. Un fuerte abrazo para todos.

Thanks.

Mustafa aprendio en Senegal

Nos disponíamos a tomar la última tapa en Almería, se terminaban las Navidades 2008 y con ellas mis vacaciones. Nos dirigíamos a un sitio muy recomendado de las Cuatro Calles, se llama La Bien Pagá. De camino voy escuchando sonidos de percusión, según llegamos al bar, vemos que hay un negro de esos que venden Djembes y figuras de elefantes de madera, tocando uno de los Djembes cerca de la barra (por cierto sonaba de lujo).

Entro en el bar acompañado de mi chica y pedimos unas cervezas, mientras las ponen me acerco y pregunto el precio del Djemebe (demasiado caro… no es su precio real ni de coña), le digo que suena muy bien, que está muy bien tensado. Me invita a tocarlo para probar y no puedo resistirme. A nuestro lado en la barra hay un hombre con pinta de ingles, parece perjudicado por el alcohol. Me dice – Tu sabes tocar ¿eh? se te nota.

La verdad que no podía resistirme, el Djembe sonaba muy bien y Almería no se caracteriza por ser una de las provincias mas cosmopolita del Mundo, el entorno que me ha rodeado siempre ha sido bastante cerrado, gente muy tradicional a la que quiero con locura, pero con la que nunca me vería tocando en algún bar de sus calles.
Podéis imaginar mis ganas de tocar en un lugar donde el ritmo viene marcado por los típicos pubs imitación de Irish Tabern donde solo se escucha “pachangueo” casposo.
Además resultó que el ingles aparentemente borracho que teníamos frente a la barra, era el dueño del local y nos pidió que tocásemos mientras el quitaba la música.
De esta forma y por estos motivos, decidí sentarme hombro con hombro con aquel negro que se llama Mustafa.

Mi cervecita en la barra, mi tapa de berenjena con miel esperando. Entre las piernas, bajo mis manos, un Djembé. A mi lado un hombre de Senegal nacido en Dakar, su aventura como inmigrante empezó en Málaga cuatro años atrás.
Comenzamos a tocar cualquier cosa, uno de los dos iniciaba un ritmo y rápidamente el otro le seguía… cuando el ritmo estaba interiorizado y fluía sin problemas el uno, o el otro, soleaba sobre la base marcada.

Se trataba de un lenguaje que Mustafa había aprendido hacía muchos años, cuando era muy niño y viajaba a la aldea de su abuelo. Una de esas aldeas rodeadas de chozas de caña y barro, con negros de una tribu pintados hasta las cejas, bailando y tocando toda una noche ritmos hipnotizantes, raíz de nuestra propia historia musical.
Por mi parte, ese lenguaje común lo aprendí en varios parques de Majadahonda un pueblo de Madrid, el día que unos cuantos amigos nos bajamos a Lavapies para comprar Djembes a muy buen precio. Aunque mi padre siempre dice que siendo muy pequeño, me llevaba a pasear en la sillita por el Retiro y nos quedábamos un buen rato viendo tocar a los negros. Lo mismo la pasión por el ritmo me viene de ahí.

No dejó de ser una situación entrañable, estar tocando ritmos de Senegal con Mustafa en aquel bar de tapas del casco antiguo de Almería, una zona que todavía muestra su aspecto árabe.
Quizá uno de los recuerdos que guarda Mustafá de su tierra son los ritmos que aprendió en la aldea de su abuelo, cultura del Africa profunda. La que mezclamos esa noche con bulerias en un bar de tapas de Andalucía, bajo la mirada de la Alcazaba de Almería.

Le deseo un buen 2009 a Mustafa y a todas esas personas que a través del ritmo unen culturas, dispuestos a aprender de las demás.